30 octubre 2014

Sobre tamaños

A propósito de la presa y embalse de la Serena, uno de las expresiones más usadas cuando se habla de ella es el de obra faraónica.


Es evidente que el adjetivo parece usarse con cierta carga peyorativa, pero es curioso que el uso del mismo se asocie en muchos casos a las obras hidráulicas (y no solo a las presas) como medio de caracterizar un inadecuado (por lo excesivo) dimensionamiento.

En efecto, algo faraónico (salvo que esté situado en Egipto y se pueda datar en qué período dinástico se construyó) entendemos que es algo de un tamaño enorme, a veces monstruoso y desde luego inapropiado.

29 octubre 2014

La mirada de una región

En el artículo que publicamos hoy en la colección de Miradas sobre la presa de la Serena se desvela, por fin, el misterio del destino de los quesos de la zona que el alcalde de Castuera les tenía preparados como regalo a los Reyes en la inauguración.

Anécdotas aparte, la colaboración escrita por el entonces Presidente de la Junta de Extremadura (que agradecemos especialmente) nos recuerda la gran importancia que para la región tuvo y tiene la presa y su embalse.

5. Inauguración con ensayo general



La inauguración iba a ser el 24 de enero de 1990. Fue la única inauguración que ensayamos previamente. Tuve la oportunidad de asistir a muchísimos actos de inauguración o puesta de primera piedra de obras o actuaciones realizadas por la Junta de Extremadura o por otras instituciones y gobiernos, por la sencilla razón de que me tocó gobernar Extremadura cuando quedaba casi todo por hacer. Pero ninguno de los actos que hice antes y después de la inauguración de la presa de La Serena contó con un ensayo general con todo puesto. El 24 de enero de 1990, autoridades de todo tipo y ciudadanos de la comarca de La Serena y de La Siberia nos dimos cita en los alrededores de la presa que iban a inaugurar los Reyes de España, Don Juan Carlos y Doña Sofía. Había varios alcaldes, la mayoría de los cuales habían aprobado la construcción de la presa más grande de España y la segunda de Europa. Digo la mayoría, porque algunos, como el de Peñalsordo, no estuvieron de acuerdo con esa imponente obra. Sus argumentos de oposición fueron rebatidos contundentemente por Confederación Hidrográfica del Guadiana.

19 octubre 2014

La "no publicación" de la mirada IV

Hoy publicamos la aportación que a la serie de miradas retrospectivas y evocadoras sobre La Serena nos ha enviado Francisco Guisado (Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, ya jubilado), que en la época fue Director Técnico de la Confederación y luego Subdirector General de Proyectos y Obras (y más tarde Delegado del Ministerio de Obras Públicas en La Rioja, pero esa es otra historia que igual otro día nos quiere contar).


Como lo hábil e ingenioso que siempre ha sido le permite esas licencias, ha decidido remitirnos una no mirada, que en justa reciprocidad le agradecemos con una no publicación. 

4. Un "no artículo" sobre La Serena

Ha sido Director Técnico de Confederación Hidrográfica del Guadiana y Subdirector de General de Proyectos y Obras de la Dirección General de Obras Hidráulicas


Me solicita Francisco Barbancho un artículo, que, junto a otros, conmemore el 25 aniversario de la puesta en explotación de la Presa de La Serena. “Tú escribe lo que te parezca” me dice.

Y me deja hecho un lío. ¡Son tantas las vivencias y recuerdos en torno a La Serena!,

Tras colgar el teléfono, me planteo el enfoque del artículo. El haber vivido tan de cerca la génesis, el planteamiento, el desarrollo y la conclusión final de tan magnífica superestructura, hace posible abordar la invitación de Barbancho desde distintas perspectivas.

13 octubre 2014

Desde la Sociedad Española de Presas y Embalses

Una vez abierta la espita, los artículos fluyen. Pablo  Giménez, de la Sociedad Española de Presas y Embalses, a la que, como agrupación de personas interesadas en el mundo de las presas, le ofrecimos que echara un vistazo a La Serena y nos diera su opinión, nos traza un paralelismo entre el funcionamiento del embalse y el de un padre diligente y responsable y nos recuerda el papel de alcancía para los ahorros que cumplen estas obras.

No puedo más que coincidir con él en que es lícito presumir de ciertas cosas y que no tenemos por qué avergonzarnos de ellas aunque, a veces  haya que pagar un precio indudablemente elevado. 

3. La garantía del ahorrador




Quien vive de una renta o tiene un sueldo asegurado siempre, pase lo que pase, puede ajustar sus gastos sin problema, le basta con dejarse un pequeño remanente para algún pequeño imprevisto. No significa esto vivir en la abundancia.

Quienes han vivido la situación de vivir a emboladas, quién recibe un encargo millonario cada tres o cuatro años y lo encadena con largos periodos en los que no ingresa un céntimo, sabe que sus gastos no pueden esperar a esa inyección que no se sabe cuándo vendrá. Sólo tiene dos opciones, o ahorrar cuando la cosa ha ido bien, o pedir prestado cuando las vacas flacas.